Lo primero: seguridad, no papeleo
Antes de sacar el celular para tomar fotos, asegure la escena.
- Revise si hay personas lesionadas. Si alguien está herido, esa es la prioridad absoluta y debe indicarlo apenas llame al 911.
- Encienda las luces intermitentes y coloque los triángulos a buena distancia. En carretera abierta, con curvas o neblina —muy común en rutas como la 32, Cerro de la Muerte o la ruta a Guanacaste—, un segundo impacto es un riesgo real.
- Salga del vehículo solo si es seguro y ubíquese detrás de la barrera de contención, nunca entre los carros ni en el carril.
- No mueva los vehículos hasta confirmar con el 911 o con su aseguradora si está autorizado a hacerlo. Mover el carro por su cuenta puede complicar el reporte oficial.
El orden correcto de las llamadas
Este es el punto donde más gente se equivoca. El orden importa.
1. Primero: 911
Es la puerta de entrada a todo. El 911 coordina ambulancia si hace falta, avisa a la Policía de Tránsito y le indica cuánto puede tardar la unidad en llegar. Tenga a mano su ubicación lo más exacta posible: ruta, kilómetro, dirección de circulación y algún punto de referencia visible.
2. Segundo: su aseguradora
Llame a la compañía aseguradora que corresponda desde el sitio, no después. Ellos activan el inspector de tránsito o su propio inspector de daños, y le dan el número de caso que va a usar durante todo el trámite. Muchas aseguradoras tienen app con reporte en línea, que es útil cuando la llamada no entra pero sí hay datos.
3. Tercero: la grúa
Coordine la grúa con la aseguradora, no con el primer servicio que se ofrezca en la carretera. Es importante porque:
- Muchas pólizas incluyen el traslado sin costo adicional.
- Usted tiene derecho a decir a cuál taller quiere que lleven el vehículo.
- Una grúa no coordinada puede terminar en un predio que después le cobra bodegaje diario.
4. Cuarto: su taller
Una vez que sabe que el carro es trasladable, avise al taller. Nosotros podemos recibir el vehículo y darle seguimiento al avalúo desde ese momento.
Avalúo y proceso judicial: qué fotos sirven realmente
Aquí hay una diferencia enorme entre “tomé fotos” y “tomé las fotos correctas”. Un avalúo se atrasa cuando el ajustador no puede reconstruir lo que pasó, y si el caso llega a un proceso judicial, esa misma evidencia es la que sustenta la responsabilidad de cada parte. Por eso conviene levantarla pensando en los dos escenarios.
Fotos que sí sirven
- Panorámicas de la escena desde cuatro ángulos, mostrando ambos vehículos, su posición en la vía y la señalización.
- El daño de cerca, pero también el mismo daño desde lejos, para que se vea a qué parte del carro pertenece.
- Placas de los dos vehículos, legibles.
- Marcas en el asfalto: frenadas, vidrios, restos de plástico.
- Detalles del contexto: estado del pavimento, lluvia, iluminación, señales de tránsito.
- Documentos: licencia, cédula y marchamo de la otra parte, además de su tarjeta de seguro.
Fotos que no aportan
- Primerísimos planos sin referencia, imágenes movidas, o solo el daño propio sin mostrar el otro vehículo.
Un detalle práctico: tome también un video corto caminando alrededor de la escena. En 30 segundos captura lo que 20 fotos no logran, y varias aseguradoras ya lo aceptan como respaldo.
Preguntas frecuentes
En resumen
Un choque fuera del GAM se resuelve bien cuando usted hace tres cosas: asegura la escena antes que nada, llama en el orden correcto (911 → aseguradora → grúa → taller) y levanta evidencia fotográfica que cuente la historia completa. Todo lo demás es trámite, y el trámite se agiliza solo si esa base está bien hecha.
Si su vehículo sufrió daños en carretera y quiere saber qué implica la reparación antes de decidir, escríbanos por WhatsApp al 8874-1321 o llámenos al 2283-1345. Nuestro equipo puede revisar las fotos que tomó y orientarle sobre el proceso con su aseguradora, sin compromiso.